John 17 - La Biblia de Estudio del Diario Vivir
17:1 ss. El capítulo entero es una oración de Jesús. A partir de ella aprendemos que el mundo es un gran campo de batalla en el que las fuerzas bajo el poder de Satanás, motivadas por un amargo odio contra Cristo y sus seguidores, se enfrentan contra los que están bajo la autoridad de Dios. Jesús oró por todos sus discípulos, incluyendo a quienes lo seguimos hoy en día. Le pidió a Dios que protegiera del poder de Satanás a sus creyentes escogidos, que los apartara y los hiciera puros y santos, y que los uniera en su verdad.
17:3 ¿Cómo se obtiene la vida eterna? Jesús lo dice claramente: cuando se conoce a Dios el Padre por medio de su Hijo, Jesucristo. La vida eterna requiere el establecimiento de una relación personal con Dios en Jesucristo. Cuando admitimos nuestro pecado y nos apartamos de él, el amor de Cristo vive en nosotros por medio del Espíritu Santo.
17:5 Antes de que Jesús viniera a la tierra, era uno con Dios. Ahora, cuando casi terminaba su misión en la tierra, le pidió al Padre que lo restaurara a su lugar original de honor y autoridad. La resurrección y ascensión de Jesús, y la exclamación de Esteban cuando estaba a punto de morir (Hechos 7:56), atestiguan que Jesús regresó a su posición exaltada a la derecha de Dios.
17:10 ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo «para que me den gloria»? La gloria de Dios es la revelación de su carácter y su presencia. El carácter de Jesús se manifiesta en la vida de sus discípulos, y él está presente en el mundo por medio de ellos. ¿Revela su vida el carácter y la presencia de Jesús?
17:11 Jesús pedía que los discípulos estuvieran unidos en armonía y amor así como lo están el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Entre las tres personas de la Trinidad hay la máxima unión que existe (ver las notas en 17:21-23).
17:12 Judas Iscariote fue «el que va camino a la destrucción». Se perdió porque traicionó a Jesús y nunca buscó perdón (ver Salmo 41:9).
17:13 La alegría es un tema común en las enseñanzas de Cristo. Él quiere que estemos gozosos (ver 15:11; 16:24). La clave del gozo sin medida es vivir en contacto íntimo con Cristo, la fuente de todo gozo. Al hacerlo, experimentaremos el cuidado y la protección especial de Dios y veremos la victoria que da Dios aun cuando la derrota parezca inevitable.
17:14 El mundo odia a los cristianos porque sus valores son diferentes. Debido a que los seguidores de Cristo no colaboran con el mundo en unirse a su pecado, los cristianos son acusaciones vivas contra la inmoralidad del mundo. El mundo sigue el plan de Satanás, el enemigo declarado de Jesús y de su pueblo.
17:17 Un seguidor de Cristo recibe el perdón de sus pecados mediante la muerte sacrificial de Cristo (Hebreos 7:26-27) y se vuelve puro y santo al creer y obedecer la Palabra de Dios (Hebreos 4:12). La aplicación diaria de la Palabra de Dios tiene un efecto purificador sobre nuestro corazón y nuestra mente. Por medio de las Escrituras, el Espíritu señala nuestro pecado, nos mueve a confesarlo, renueva nuestra relación con Cristo y nos guía de regreso al buen camino.
17:18 Jesús no le pidió a Dios que quitara a los creyentes del mundo sino que los usara en el mundo. Jesús nos envía al mundo; por lo tanto, no debemos tratar de escaparnos del mundo ni de evitar todas relaciones con los no creyentes. Somos llamados a ser sal y luz (Mateo 5:13-16), y debemos cumplir la obra que el Señor nos ha encomendado.
17:20 Jesús oró por todos los que lo seguirían. Esto lo incluye a usted y a los otros creyentes de nuestro tiempo. Jesús pidió unidad (17:11), protección del maligno (17:15) y santidad (17:17). Saber que Jesús oró por nosotros debería animarnos a trabajar fielmente para su reino.
17:21-23 El gran deseo de Jesús era que sus discípulos llegaran a ser uno. Quería que se unieran como un poderoso testimonio de la realidad del amor de Dios. ¿Contribuye usted a la unidad de la iglesia, el cuerpo de Cristo? Ore por sus hermanos, evite el chisme, edifique a otros, trabaje con ellos humildemente, sea generoso con su tiempo y dinero, exalte a Cristo y no participe en discusiones sobre asuntos vanos que provoquen división.
17:21-23 Jesús pidió unidad entre los creyentes basada en la unión que hay entre los creyentes, él y el Padre. Los cristianos pueden tener unidad si viven en unión con Dios. Cada rama unida a la vid está unida al resto de las ramas.
