John 16 - La Biblia de Estudio del Diario Vivir
16:1-16 En sus últimos momentos con los discípulos, Jesús les avisó acerca de la persecución que vendría. Les dijo dónde, cuándo y por qué se iría, y les aseguró que no estarían solos porque vendría el Espíritu Santo. Jesús sabía lo que les esperaba y no quería que su fe tambaleara o que la perdieran. Dios también quiere que usted sepa que no está solo. Cuente con el Espíritu Santo, quien puede ayudarlo, brindarle consuelo y enseñarle la verdad.
16:2 No pasaría mucho tiempo para que se cumpliera la profecía de que matarían a algunos de ellos. Cuando el Evangelio de Juan fue escrito, los cristianos ya eran excluidos y expulsados de las sinagogas. Antes de su conversión, el apóstol Pablo, quien era llamado Saulo, viajaba por todas partes bajo la autoridad del sumo sacerdote buscando y persiguiendo a los cristianos. Estaba convencido de que hacía lo correcto (Hechos 9:1-2; 26:9-11).
16:5 Los discípulos ya le habían preguntado a Jesús acerca de su muerte (13:36; 14:5), pero nunca comprendieron lo que significaba porque su preocupación principal era por ellos mismos: si Jesús se iba, ¿qué pasaría con ellos?
16:7 Si Jesús no cumplía con su misión, no habría la Buena Noticia; si no moría en la cruz, no habría el perdón de pecados, ni la resurrección ni la victoria sobre la muerte; si no regresaba al Padre, el Espíritu Santo no vendría. La presencia física de Cristo en la tierra estaba limitada a un lugar a la vez, pero si se iba, podría estar presente en todas partes mediante el Espíritu Santo.
16:8-11 Tres tareas importantes del Espíritu Santo son 1) convencer al mundo de su pecado y llamarlo al arrepentimiento, 2) hacer que los pecadores reconozcan la justicia perfecta de Dios para que admitan que han fallado y 3) mostrar que por medio de la muerte y resurrección de Jesús, el que gobierna este mundo, Satanás, ha sido juzgado y condenado.
16:9 Jesús dice claramente que no creer en él es pecado.
16:10-11 La muerte de Cristo en la cruz puso a nuestro alcance una relación personal con Dios. Cuando confesamos nuestro pecado y creemos en Cristo, Dios nos declara justos y nos libra del castigo por nuestros pecados.
16:13 La verdad a la que nos guía el Espíritu Santo es la verdad acerca de Cristo. El Espíritu también nos ayuda a discernir entre el bien y el mal.
16:13 El Espíritu Santo les diría a los discípulos lo que sucedería en el futuro, o sea, les revelaría el propósito de su misión, la oposición que enfrentarían y el resultado final de sus esfuerzos. Estas promesas no las entendieron por completo hasta después de la muerte y resurrección de Jesús, cuando recibieron el Espíritu Santo y este les reveló verdades que escribieron en los libros que ahora forman el Nuevo Testamento.
16:16 Jesús estaba refiriéndose a su muerte, la cual ocurriría en unas cuantas horas, y a su resurrección, tres días después.
16:20 ¡Qué contraste entre los discípulos y el mundo! El mundo se alegraría mientras los discípulos se lamentaban, pero en tres días los discípulos volverían a ver a Jesús y se alegrarían. A menudo, los valores del mundo son opuestos a los valores de Dios y esto causa que los cristianos nos sintamos como extraños. Sin embargo, aunque la vida sea difícil por el momento, un día nos alegraremos. ¡Enfoque su vista en el futuro y en las promesas de Dios!
16:23-27 Jesús habla de una nueva relación entre el creyente y Dios. Antes de la resurrección de Jesús, la gente se acercaba a Dios por medio de los sacerdotes, pero ahora ha nacido un nuevo día y todos los creyentes pueden acercarse a Dios directamente porque ellos mismos son sacerdotes (ver Hebreos 10:19-23). Tenemos el privilegio de acercarnos libremente a Dios no porque lo merecemos sino porque Jesús, nuestro gran Sumo Sacerdote, nos ha hecho aceptables ante él.
16:30 Los discípulos creyeron las palabras de Jesús porque estaban convencidos de que él lo sabía todo. La confianza que tenían en ese momento era tan solo el primer paso hacia la gran fe que recibirían cuando el Espíritu Santo viniera a vivir en ellos.
16:31-32 Jesús aceptó la confesión de fe de sus discípulos a pesar de que sabía que todos lo abandonarían cuando soldados llegaran a arrestarlo (ver Marcos 14:50). Sabía que les hacía falta madurar para llegar a ser personas que respaldarían sus palabras con su vida, incluso hasta el punto de la muerte. Hoy en día, él nos guía por ese mismo proceso. ¿Está poniendo en práctica lo que dice que cree acerca de Jesús?
16:31-33 Como cristianos, debemos esperar estar continuamente en conflicto con un mundo incrédulo que está «fuera de sintonía» con Cristo, con su Buena Noticia y con su pueblo. Pero al mismo tiempo, podemos esperar que tendremos paz y consuelo debido a que estamos «en sintonía» con él.
16:33 Jesús resumió todo lo que había dicho esa noche. Enlazó temas de 14:27-29; 16:1-4; y 16:9-11. Con estas palabras les dijo a sus discípulos que cobraran ánimo. Enfrentarían muchas dificultades, pero no lo harían solos. De igual manera, Jesús no nos abandona en nuestras batallas. Debemos recordar que Cristo ya obtuvo la victoria final y que podemos tener su paz en los tiempos más difíciles.
