Salmos 69:1-36 LBLA
[1] Sálvame, oh Dios, porque las aguas me han llegado hasta el alma. [2] Me he hundido en cieno profundo, y no hay donde hacer pie; he llegado a lo profundo de las aguas, y la corriente me anega. [3] Cansado estoy de llorar; reseca está mi garganta; mis ojos desfallecen mientras espero a mi Dios. [4] Más que los cabellos de mi cabeza son los que sin causa me aborrecen; poderosos son los que quieren destruirme, sin razón son mis enemigos, me hacen devolver aquello que no robé. [5] Oh Dios, tú conoces mi insensatez, y mis transgresiones no te son ocultas. [6] ¡No se averguencen de mí los que en ti esperan, oh Señor, DIOS de los ejércitos! ¡No sean humillados por mí los que te buscan, oh Dios de Israel! [7] Pues por amor de ti he sufrido vituperio; la ignominia ha cubierto mi rostro. [8] Me he convertido en extraño para mis hermanos, y en extranjero para los hijos de mi madre. [9] Porque el celo por tu casa me ha consumido, y los vituperios de los que te injurian han caído sobre mí. [10] Cuando lloraba afligiendo con ayuno mi alma, eso se convirtió en afrenta para mí. [11] Cuando hice de cilicio mi vestido, me convertí en proverbio para ellos. [12] Hablan de mí los que se sientan a la puerta, y soy la canción de los borrachos. [13] Pero yo elevo a ti mi oración, oh SEÑOR, en tiempo propicio; oh Dios, en la grandeza de tu misericordia, respóndeme con tu verdad salvadora. [14] Sácame del cieno y no me dejes hundir; sea yo librado de los que me odian, y de lo profundo de las aguas. [15] No me cubra la corriente de las aguas, ni me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca. [16] Respóndeme, oh SEÑOR, pues buena es tu misericordia; vuélvete a mí, conforme a tu inmensa compasión, [17] y no escondas tu rostro de tu siervo, porque estoy en angustia; respóndeme pronto. [18] Acércate a mi alma y redímela; por causa de mis enemigos, rescátame. [19] Tú conoces mi afrenta, mi verguenza y mi ignominia; todos mis adversarios están delante de ti. [20] La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy enfermo; esperé compasión, pero no la hubo; busqué consoladores, pero no los hallé. [21] Y por comida me dieron hiel, y para mi sed me dieron a beber vinagre. [22] Que la mesa delante de ellos se convierta en lazo, y cuando estén en paz, se vuelva una trampa. [23] Núblense sus ojos para que no puedan ver, y haz que sus lomos tiemblen continuamente. [24] Derrama sobre ellos tu indignación, y que el ardor de tu ira los alcance. [25] Sea desolado su campamento, y nadie habite en sus tiendas. [26] Porque han perseguido al que ya tú has herido, y cuentan del dolor de aquellos que tú has traspasado. [27] Añade iniquidad a su iniquidad, y que no entren en tu justicia. [28] Sean borrados del libro de la vida, y no sean inscritos con los justos. [29] Pero yo estoy afligido y adolorido; tu salvación, oh Dios, me ponga en alto. [30] Con cántico alabaré el nombre de Dios, y con acción de gracias le exaltaré. [31] Y esto agradará al SEÑOR más que el sacrificio de un buey, o de un novillo con cuernos y pezuñas. [32] Esto han visto los humildes y se alegran. Viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios. [33] Porque el SEÑOR oye a los necesitados, y no menosprecia a los suyos que están presos. [34] Alábenle los cielos y la tierra, los mares y todo lo que en ellos se mueve. [35] Porque Dios salvará a Sion y edificará las ciudades de Judá, para que ellos moren allí y la posean. [36] Y la descendencia de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre morarán en ella.
