Ezequiel 36:1-38 NVI
[1] »Tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel y diles: “Montes de Israel, escuchen la palabra del SEÑOR. [2] Así dice el SEÑOR y Dios: el enemigo se ha burlado de ustedes diciendo: ‘Las antiguas montañas ya son nuestras’ ”. [3] Por eso, profetiza y adviérteles que así dice el SEÑOR y Dios: “A ustedes los han asolado y arrasado por todas partes. Se han convertido en posesión del resto de las naciones y además han sido objeto de burla y de insultos de la gente. [4] Por eso, montes de Israel, escuchen la palabra del SEÑOR y Dios. Así habla el SEÑOR y Dios a los montes y a las colinas, a los canales de los ríos y a los valles, a las ruinas desoladas y a los pueblos deshabitados, saqueados y escarnecidos por los pueblos vecinos. [5] Esto dice el SEÑOR y Dios: en el ardor de mi celo me he pronunciado contra el resto de las naciones y contra todo Edom, porque con mucha alegría y malicia en su corazón se han apoderado de mi tierra para destruirla y saquearla”. [6] Por eso, profetiza acerca de la tierra de Israel. Adviérteles a los montes y a las colinas, a los canales de los ríos y a los valles, que así dice el SEÑOR y Dios: “En mi celo y en mi furor he hablado, porque ustedes han sufrido la deshonra de las naciones. [7] Por eso, así dice el SEÑOR y Dios: juro solemnemente con la mano en alto que las naciones vecinas también sufrirán su propia deshonra. [8] »”Ustedes, en cambio, montes de Israel, echarán ramas y producirán frutos para mi pueblo Israel, porque pronto volverán a casa. [9] Yo estoy preocupado por ustedes y los voy a proteger. Ustedes, los montes, volverán a ser sembrados y cultivados; [10] multiplicaré al pueblo de Israel. Las ciudades serán repobladas y reconstruidas las ruinas. [11] Haré que tanto los hombres como los animales se multipliquen; serán fecundos y numerosos. Los poblaré como en tiempos pasados y los haré prosperar más que antes. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR. [12] Haré que mi pueblo Israel transite por el territorio de ustedes. Él te poseerá y tú serás parte de su herencia; nunca más los privarás de sus hijos. [13] »”Así dice el SEÑOR y Dios: por cuanto te han dicho que devoras a la gente y dejas sin hijos a tu propio pueblo, [14] el SEÑOR y Dios afirma: ya no devorarás más a la gente ni dejarás sin hijos a tu pueblo. [15] Nunca más te haré oír el ultraje de las naciones; no tendrás que volver a soportar los insultos de los pueblos, ni serás causa de tropiezo para tu nación, afirma el SEÑOR y Dios”». [16] La palabra del SEÑOR vino a mí otra vez y me dijo: [17] «Hijo de hombre, cuando los israelitas habitaban en su propia tierra, ellos mismos la contaminaron con su conducta y sus acciones. Su conducta ante mí era semejante a la impureza de una mujer en sus días de menstruación. [18] Por eso, por haber derramado tanta sangre sobre la tierra y por haberla contaminado con sus ídolos, desaté mi furor contra ellos. [19] Los dispersé entre las naciones y quedaron esparcidos entre diversos pueblos. Los juzgué según su conducta y sus acciones. [20] Pero, al llegar a las distintas naciones, ellos profanaban mi santo nombre, pues se decía de ellos: “Son el pueblo del SEÑOR, pero han tenido que abandonar su tierra”. [21] Así que tuve que defender mi santo nombre, el cual los israelitas profanaban entre las naciones por donde iban. [22] »Por eso, adviértele al pueblo de Israel que así dice el SEÑOR y Dios: “Voy a actuar, pero no por ustedes, sino por causa de mi santo nombre, que ustedes han profanado entre las naciones por donde han ido. [23] Daré a conocer la grandeza de mi santo nombre, el cual ha sido profanado entre las naciones, el mismo que ustedes han profanado entre ellas. Cuando dé a conocer mi santidad entre ustedes, las naciones sabrán que yo soy el SEÑOR, afirma el SEÑOR y Dios. [24] »”Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los pueblos y los haré regresar a su propia tierra. [25] Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. [26] Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne. [27] Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes. [28] Vivirán en la tierra que les di a sus antepasados; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. [29] Los libraré de todas sus impurezas. Haré que tengan trigo en abundancia y no permitiré que pasen hambre. [30] Multiplicaré el fruto de los árboles y las cosechas del campo para que no sufran más entre las naciones la deshonra de pasar hambre. [31] Así se acordarán ustedes de su mala conducta y de sus acciones perversas; además, sentirán vergüenza por sus propias iniquidades y abominaciones. [32] Y quiero que sepan que esto no lo hago por consideración a ustedes, afirma el SEÑOR y Dios. ¡Avergüéncense y humíllense por su conducta, pueblo de Israel!”. [33] »Así dice el SEÑOR y Dios: el día que yo los purifique de todas sus iniquidades, poblaré las ciudades y reconstruiré las ruinas. [34] Se cultivará la tierra desolada; ya no estará desierta a la vista de cuantos pasan por ella. [35] Entonces se dirá: “Esta tierra, que antes yacía devastada, es ahora un jardín de Edén; las ciudades que antes estaban en ruinas, desoladas y destruidas, están ahora habitadas y fortificadas”. [36] Entonces las naciones que quedaron a su alrededor sabrán que yo, el SEÑOR, reconstruí lo que estaba derribado y replanté lo que había quedado como desierto. Yo, el SEÑOR, lo he dicho y lo cumpliré. [37] »Así dice el SEÑOR y Dios: una vez más cederé a la súplica del pueblo de Israel y haré esto por ellos: haré que su pueblo sea tan numeroso como un rebaño, [38] tan numeroso como el rebaño para las ofrendas en Jerusalén durante las fiestas solemnes. Así se llenarán de multitudes las ciudades en ruinas. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR».
