Lucas 13:1-35 NTV
[1] En esos días, le informaron a Jesús que Pilato había asesinado a varias personas de Galilea mientras ofrecían sacrificios en el templo. [2] «¿Piensan que esos galileos eran peores pecadores que todas las demás personas de Galilea? -preguntó Jesús-. ¿Por eso sufrieron? [3] ¡De ninguna manera! Y ustedes también perecerán a menos que se arrepientan de sus pecados y vuelvan a Dios. [4] ¿Y qué piensan de los dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima? ¿Acaso eran los peores pecadores de Jerusalén? [5] No, y les digo de nuevo, a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán». [6] Luego Jesús les contó la siguiente historia: «Un hombre plantó una higuera en su jardín, y regresó varias veces para ver si había dado algún fruto, pero siempre quedaba decepcionado. [7] Finalmente le dijo al jardinero: "Llevo tres años esperando, ¡y no ha producido ni un solo higo! Córtala, solo ocupa espacio en mi jardín". [8] »El jardinero respondió: "Señor, dale otra oportunidad. Déjala un año más, y le daré un cuidado especial y mucho fertilizante. [9] Si el año próximo da higos, bien. Si no, entonces puedes cortarla"». [10] Cierto día de descanso, mientras Jesús enseñaba en la sinagoga, [11] vio a una mujer que estaba lisiada a causa de un espíritu maligno. Había estado encorvada durante dieciocho años y no podía ponerse derecha. [12] Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: «Apreciada mujer, ¡estás sanada de tu enfermedad!». [13] Luego la tocó y, al instante, ella pudo enderezarse. ¡Cómo alabó ella a Dios! [14] En cambio, el líder a cargo de la sinagoga se indignó de que Jesús la sanara en un día de descanso. «Hay seis días en la semana para trabajar -dijo a la multitud-. Vengan esos días para ser sanados, no el día de descanso». [15] Así que el Señor respondió: «¡Hipócritas! Cada uno de ustedes trabaja el día de descanso. ¿Acaso no desatan su buey o su burro y lo sacan del establo el día de descanso y lo llevan a tomar agua? [16] Esta apreciada mujer, una hija de Abraham, estuvo esclavizada por Satanás durante dieciocho años. ¿No es justo que sea liberada, aun en el día de descanso?». [17] Esto avergonzó a sus enemigos, pero toda la gente se alegraba de las cosas maravillosas que él hacía. [18] Entonces Jesús dijo: «¿A qué se parece el reino de Dios? ¿Cómo puedo ilustrarlo? [19] Es como una pequeña semilla de mostaza que un hombre sembró en un jardín; crece y se convierte en un árbol, y los pájaros hacen nidos en las ramas». [20] También preguntó: «¿A qué otra cosa se parece el reino de Dios? [21] Es como la levadura que utilizó una mujer para hacer pan. Aunque puso solo una pequeña porción de levadura en tres medidas de harina, la levadura impregnó toda la masa». [22] Jesús iba enseñando por ciudades y aldeas mientras seguía adelante, camino a Jerusalén. [23] Alguien le preguntó: -Señor, ¿solo unos pocos se salvarán? Él contestó: [24] -Esfuércense por entrar por la puerta angosta del reino de Dios, porque muchos tratarán de entrar pero fracasarán. [25] Cuando el señor de la casa haya cerrado la puerta, será demasiado tarde. Ustedes quedarán afuera llamando y rogando: "¡Señor, ábrenos la puerta!", pero él contestará: "No los conozco ni sé de dónde vienen". [26] Entonces ustedes dirán: "Pero comimos y bebimos contigo, y enseñaste en nuestras calles". [27] Entonces él responderá: "Les digo que no sé quiénes son ni de dónde vienen. Aléjense de mí, todos ustedes que hacen maldad". [28] »Habrá llanto y rechinar de dientes, porque verán a Abraham y a Isaac y a Jacob junto con todos los profetas en el reino de Dios, pero ustedes serán echados fuera. [29] Y vendrán personas de todas partes del mundo -del oriente y del occidente, del norte y del sur- para ocupar sus lugares en el reino de Dios. [30] Y tomen en cuenta lo siguiente: algunos que ahora parecen menos importantes en ese día serán los más importantes, y algunos que ahora son los más importantes en ese día serán los menos importantes. [31] En ese tiempo, algunos fariseos le dijeron: -¡Sal de aquí si quieres vivir! ¡Herodes Antipas quiere matarte! [32] Jesús respondió: -Vayan y díganle a ese zorro que seguiré expulsando demonios y sanando a la gente hoy y mañana; y al tercer día cumpliré mi propósito. [33] Sí, hoy, mañana y pasado mañana debo seguir mi camino. Pues, después de todo, ¡no se debe matar a un profeta de Dios en un lugar que no sea Jerusalén! [34] »¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste. [35] Y ahora, mira, tu casa está abandonada. Y no volverás a verme hasta que digas: "Bendiciones al que viene en el nombre del SEÑOR".
