Proverbios 24:1-34 RV60
[1] No tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos; [2] Porque su corazón piensa en robar, E iniquidad hablan sus labios. [3] Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará; [4] Y con ciencia se llenarán las cámaras De todo bien preciado y agradable. [5] El hombre sabio es fuerte, Y de pujante vigor el hombre docto. [6] Porque con ingenio harás la guerra, Y en la multitud de consejeros está la victoria. [7] Alta está para el insensato la sabiduría; En la puerta no abrirá él su boca. [8] Al que piensa hacer el mal, Le llamarán hombre de malos pensamientos. [9] El pensamiento del necio es pecado, Y abominación a los hombres el escarnecedor. [10] Si fueres flojo en el día de trabajo, Tu fuerza será reducida. [11] Libra a los que son llevados a la muerte; Salva a los que están en peligro de muerte. [12] Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras. [13] Come, hijo mío, de la miel, porque es buena, Y el panal es dulce a tu paladar. [14] Así será a tu alma el conocimiento de la sabiduría; Si la hallares tendrás recompensa, Y al fin tu esperanza no será cortada. [15] Oh impío, no aceches la tienda del justo, No saquees su cámara; [16] Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal. [17] Cuando cayere tu enemigo, no te regocijes, Y cuando tropezare, no se alegre tu corazón; [18] No sea que Jehová lo mire, y le desagrade, Y aparte de sobre él su enojo. [19] No te entremetas con los malignos, Ni tengas envidia de los impíos; [20] Porque para el malo no habrá buen fin, Y la lámpara de los impíos será apagada. [21] Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; No te entremetas con los veleidosos; [22] Porque su quebrantamiento vendrá de repente; Y el quebrantamiento de ambos, ¿quién lo comprende? [23] También estos son dichos de los sabios: Hacer acepción de personas en el juicio no es bueno. [24] El que dijere al malo: Justo eres, Los pueblos lo maldecirán, y le detestarán las naciones; [25] Mas los que lo reprendieren tendrán felicidad, Y sobre ellos vendrá gran bendición. [26] Besados serán los labios Del que responde palabras rectas. [27] Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa. [28] No seas sin causa testigo contra tu prójimo, Y no lisonjees con tus labios. [29] No digas: Como me hizo, así le haré; Daré el pago al hombre según su obra. [30] Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; [31] Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida. [32] Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo. [33] Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; [34] Así vendrá como caminante tu necesidad, Y tu pobreza como hombre armado.
