Job 31:1-40 RV60
[1] Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen? [2] Porque ¿qué galardón me daría de arriba Dios, Y qué heredad el Omnipotente desde las alturas? [3] ¿No hay quebrantamiento para el impío, Y extrañamiento para los que hacen iniquidad? [4] ¿No ve él mis caminos, Y cuenta todos mis pasos? [5] Si anduve con mentira, Y si mi pie se apresuró a engaño, [6] Péseme Dios en balanzas de justicia, Y conocerá mi integridad. [7] Si mis pasos se apartaron del camino, Si mi corazón se fue tras mis ojos, Y si algo se pegó a mis manos, [8] Siembre yo, y otro coma, Y sea arrancada mi siembra. [9] Si fue mi corazón engañado acerca de mujer, Y si estuve acechando a la puerta de mi prójimo, [10] Muela para otro mi mujer, Y sobre ella otros se encorven. [11] Porque es maldad e iniquidad Que han de castigar los jueces. [12] Porque es fuego que devoraría hasta el Abadón, Y consumiría toda mi hacienda. [13] Si hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, Cuando ellos contendían conmigo, [14] ¿Qué haría yo cuando Dios se levantase? Y cuando él preguntara, ¿qué le respondería yo? [15] El que en el vientre me hizo a mí, ¿no lo hizo a él? ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz? [16] Si estorbé el contento de los pobres, E hice desfallecer los ojos de la viuda; [17] Si comí mi bocado solo, Y no comió de él el huérfano [18] (Porque desde mi juventud creció conmigo como con un padre, Y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda); [19] Si he visto que pereciera alguno sin vestido, Y al menesteroso sin abrigo; [20] Si no me bendijeron sus lomos, Y del vellón de mis ovejas se calentaron; [21] Si alcé contra el huérfano mi mano, Aunque viese que me ayudaran en la puerta; [22] Mi espalda se caiga de mi hombro, Y el hueso de mi brazo sea quebrado. [23] Porque temí el castigo de Dios, Contra cuya majestad yo no tendría poder. [24] Si puse en el oro mi esperanza, Y dije al oro: Mi confianza eres tú; [25] Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen, Y de que mi mano hallase mucho; [26] Si he mirado al sol cuando resplandecía, O a la luna cuando iba hermosa, [27] Y mi corazón se engañó en secreto, Y mi boca besó mi mano; [28] Esto también sería maldad juzgada; Porque habría negado al Dios soberano. [29] Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, Y me regocijé cuando le halló el mal [30] (Ni aun entregué al pecado mi lengua, Pidiendo maldición para su alma); [31] Si mis siervos no decían: ¿Quién no se ha saciado de su carne? [32] (El forastero no pasaba fuera la noche; Mis puertas abría al caminante); [33] Si encubrí como hombre mis transgresiones, Escondiendo en mi seno mi iniquidad, [34] Porque tuve temor de la gran multitud, Y el menosprecio de las familias me atemorizó, Y callé, y no salí de mi puerta; [35] !!Quién me diera quien me oyese! He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí, Aunque mi adversario me forme proceso. [36] Ciertamente yo lo llevaría sobre mi hombro, Y me lo ceñiría como una corona. [37] Yo le contaría el número de mis pasos, Y como príncipe me presentaría ante él. [38] Si mi tierra clama contra mí, Y lloran todos sus surcos; [39] Si comí su sustancia sin dinero, O afligí el alma de sus dueños, [40] En lugar de trigo me nazcan abrojos, Y espinos en lugar de cebada. Aquí terminan las palabras de Job.
