Juan 7:1-53 RVA
[1] Y PASADAS estas cosas andaba Jesús en Galilea: que no quería andar en Judea, porque los Judíos procuraban matarle. [2] Y estaba cerca la fiesta de los Judíos, la de los tabernáculos. [3] Y dijéronle sus hermanos: Pásate de aquí, y vete á Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces. [4] Que ninguno que procura ser claro, hace algo en oculto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. [5] Porque ni aun sus hermanos creían en él. [6] Díceles entonces Jesús: Mi tiempo aun no ha venido; mas vuestro tiempo siempre está presto. [7] No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque yo doy testimonio de él, que sus obras son malas. [8] Vosotros subid á esta fiesta; yo no subo aún á esta fiesta, porque mi tiempo aun no es cumplido. [9] Y habiéndoles dicho esto, quedóse en Galilea. [10] Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él también subió á la fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto. [11] Y buscábanle los Judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquél? [12] Y había grande murmullo de él entre la gente: porque unos decían: Bueno es; y otros decían: No, antes engaña á las gentes. [13] Mas ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo de los Judíos. [14] Y al medio de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba. [15] y maravillábanse los Judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, no habiendo aprendido? [16] Respondióles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió. [17] El que quisiere hacer su voluntad, conocerá de la doctrina si viene de Dios, ó si yo hablo de mí mismo. [18] El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia. [19] ¿No os dió Moisés la ley, y ninguno de vosotros hace la ley? ¿Por qué me procuráis matar? [20] Respondió la gente, y dijo: Demonio tienes: ¿quién te procura matar? [21] Jesús respondió, y díjoles: Una obra hice, y todos os maravilláis. [22] Cierto, Moisés os dió la circuncisión (no porque sea de Moisés, mas de los padres); y en sábado circuncidáis al hombre. [23] Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en sábado hice sano todo un hombre? [24] No juzguéis según lo que parece, mas juzgad justo juicio. [25] Decían entonces unos de los de Jerusalem: ¿No es éste al que buscan para matarlo? [26] Y he aquí, habla públicamente, y no le dicen nada; ¿si habrán entendido verdaderamente los príncipes, que éste es el Cristo? [27] Mas éste, sabemos de dónde es: y cuando viniere el Cristo, nadie sabrá de dónde sea. [28] Entonces clamaba Jesús en el templo, enseñando y diciendo: Y á mí me conocéis, y sabéis de dónde soy: y no he venido de mí mismo; mas el que me envió es verdadero, al cual vosotros no conocéis. [29] Yo le conozco, porque de él soy, y él me envió. [30] Entonces procuraban prenderle; mas ninguno puso en él mano, porque aun no había venido su hora. [31] Y muchos del pueblo creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando viniere, ¿hará más señales que las que éste hace? [32] Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de él estas cosas; y los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos enviaron servidores que le prendiesen. [33] Y Jesús dijo: Aun un poco de tiempo estaré con vosotros, é iré al que me envió. [34] Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde yo estaré, vosotros no podréis venir. [35] Entonces los Judíos dijeron entre sí: ¿A dónde se ha de ir éste que no le hallemos? ¿Se ha de ir á los esparcidos entre los Griegos, y á enseñar á los Griegos? [36] ¿Qué dicho es éste que dijo: Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde yo estaré, vosotros no podréis venir? [37] Mas en el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga á mí y beba. [38] El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su vientre. [39] (Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él: pues aun no había venido el Espíritu Santo; porque Jesús no estaba aún glorificado.) [40] Entonces algunos de la multitud, oyendo este dicho, decían: Verdaderamente éste es el profeta. [41] Otros decían: Este es el Cristo. Algunos empero decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo? [42] ¿No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la aldea de Bethlehem, de donde era David, vendrá el Cristo? [43] Así que había disensión entre la gente acerca de él. [44] Y algunos de ellos querían prenderle; mas ninguno echó sobre él manos. [45] Y los ministriles vinieron á los principales sacerdotes y á los Fariseos; y ellos les dijeron: ¿Por qué no le trajisteis? [46] Los ministriles respondieron: Nunca ha hablado hombre así como este hombre. [47] Entonces los Fariseos les respondieron: ¿Estáis también vosotros engañados? [48] ¿Ha creído en él alguno de los príncipes, ó de los Fariseos? [49] Mas estos comunales que no saben la ley, malditos son. [50] Díceles Nicodemo (el que vino á él de noche, el cual era uno de ellos): [51] ¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho? [52] Respondieron y dijéronle: ¿Eres tú también Galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se levantó profeta. [53] Y fuése cada uno á su casa.
