Romanos 6:1-23 LBLA
[1] ¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde? [2] ¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? [3] ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? [4] Por tanto, hemos sido sepultados con El por medio del bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida. [5] Porque si hemos sido unidos a El en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección, [6] sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con El , para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado; [7] porque el que ha muerto, ha sido libertado del pecado. [8] Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con El, [9] sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre El. [10] Porque por cuanto El murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto vive, vive para Dios. [11] Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. [12] Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias; [13] ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. [14] Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia. [15] ¿Entonces qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo! [16] ¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia? [17] Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis obedientes de corazón a aquella forma de doctrina a la que fuisteis entregados; [18] y habiendo sido libertados del pecado, os habéis hecho siervos de la justicia. [19] Hablo en términos humanos, por causa de la debilidad de vuestra carne. Porque de la manera que presentasteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad, para iniquidad, así ahora presentad vuestros miembros como esclavos a la justicia, para santificación. [20] Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres en cuanto a la justicia. [21] ¿Qué fruto teníais entonces en aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de esas cosas es muerte. [22] Pero ahora, habiendo sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como resultado la vida eterna. [23] Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
