Job 21:1-34 LBLA
[1] Entonces respondió Job, y dijo: [2] Escuchad atentamente mis palabras, y que sea éste vuestro consuelo para mí. [3] Tened paciencia y hablaré; y después que haya hablado, os podréis burlar. [4] En cuanto a mí, ¿me quejo yo al hombre? ¿Y por qué no he de ser impaciente? [5] Miradme, y quedaos atónitos, y poned la mano sobre vuestra boca. [6] Aun cuando me acuerdo, me perturbo, y el horror se apodera de mi carne. [7] ¿Por qué siguen viviendo los impíos, envejecen, también se hacen muy poderosos? [8] En su presencia se afirman con ellos sus descendientes, y sus vástagos delante de sus ojos; [9] sus casas están libres de temor, y no está la vara de Dios sobre ellos. [10] Su toro engendra sin fallar, su vaca pare y no aborta. [11] Envían fuera a sus pequeños cual rebaño, y sus niños andan saltando. [12] Cantan con pandero y arpa, y al son de la flauta se regocijan. [13] Pasan sus días en prosperidad, y de repente descienden al Seol. [14] Y dicen a Dios: "¡Apártate de nosotros! No deseamos el conocimiento de tus caminos. [15] "¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos, y qué ganaríamos con rogarle?" [16] He aquí, no está en mano de ellos su prosperidad; el consejo de los impíos lejos está de mí. [17] ¿Cuántas veces es apagada la lámpara de los impíos, o cae sobre ellos su calamidad? ¿Reparte Dios dolores en su ira? [18] ¿Son como paja delante del viento, y como tamo que arrebata el torbellino? [19] Decís: "Dios guarda la iniquidad de un hombre para sus hijos." Que Dios le pague para que aprenda. [20] Vean sus ojos su ruina, y beba de la furia del Todopoderoso. [21] Pues ¿qué le importa la suerte de su casa después de él cuando el número de sus meses haya sido cortado? [22] ¿Puede enseñarse a Dios sabiduría, siendo que El juzga a los encumbrados? [23] Uno muere en pleno vigor, estando completamente tranquilo y satisfecho; [24] sus ijares están repletos de grosura, húmeda está la médula de sus huesos, [25] mientras otro muere con alma amargada, y sin haber probado nada bueno. [26] Juntos yacen en el polvo, y los gusanos los cubren. [27] He aquí, yo conozco vuestros pensamientos, y los designios con los cuales me dañaríais. [28] Porque decís: "¿Dónde está la casa del noble, y dónde la tienda donde moraban los impíos?" [29] ¿No habéis preguntado a los caminantes, y no reconocéis su testimonio? [30] Porque el impío es preservado para el día de la destrucción; ellos serán conducidos en el día de la ira. [31] ¿Quién le declarará en su cara sus acciones, y quién le pagará por lo que ha hecho? [32] Mientras es llevado al sepulcro, velarán sobre su túmulo. [33] Los terrones del valle suavemente le cubrirán, y le seguirán todos los hombres, e innumerables otros irán delante de él. [34] ¿Cómo, pues, me consoláis en vano? Vuestras respuestas están llenas de falsedad.
