[1] Responde a mi clamor, Dios de mi justicia. Dame alivio cuando esté angustiado, apiádate de mí y escucha mi oración. [2] Y ustedes, señores, ¿hasta cuándo cambiarán mi gloria en vergüenza? ¿Hasta cuándo amarán ilusiones vanas y buscarán la mentira? Selah [3] Sepan que el SEÑOR honra al que le es fiel; el SEÑOR me escucha cuando lo llamo. [4] Si se enojan, no pequen; cuando estén en sus camas examinen en silencio sus corazones. Selah [5] Ofrezcan sacrificios de justicia y confíen en el SEÑOR. [6] Muchos son los que dicen: «¿Quién puede mostrarnos algún bien?». ¡Haz, SEÑOR, que sobre nosotros brille la luz de tu rostro! [7] Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría, alegría mayor que la que tienen los que disfrutan de trigo y vino nuevo en abundancia. [8] En paz me acuesto y me duermo, porque solo tú, SEÑOR, me haces vivir confiado.