Salmo 36:1-12 NVI

[1] El pecado habla al malvado en lo profundo de su corazón. No hay temor de Dios delante de sus ojos. [2] Cree que merece alabanzas, al punto de no hallar aborrecible su propio pecado. [3] Sus palabras son malvadas y engañosas; ha perdido el buen juicio y la capacidad de hacer el bien. [4] Aun en su lecho trama hacer iniquidad; se aferra a su mal camino y no rechaza la maldad. [5] Tu amor, SEÑOR, llega hasta los cielos; tu fidelidad alcanza las nubes. [6] Tu justicia es como las altas montañas; tus juicios, tan profundos como el mar. Tú, SEÑOR, cuidas de hombres y animales; [7] ¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio a la sombra de tus alas. [8] Se sacian de la abundancia de tu casa; les das a beber en el río de tus delicias. [9] Porque en ti está la fuente de la vida y en tu luz podemos ver la luz. [10] Extiende tu amor a los que te conocen y tu justicia a los de corazón sincero. [11] Que no me aplaste el pie del orgulloso ni me desarraigue la mano del impío. [12] Vean cómo fracasan los malvados: ¡fueron derribados y no pueden levantarse!

About this translation

Life Bible app icon
Get the Life Bible app Read offline, sync highlights and notes, and study with your library on any device.