Rut 4:1-22 NVI
[1] Booz, por su parte, subió hasta la puerta de la ciudad y se sentó allí. En eso pasó el pariente que él había mencionado, responsable de redimirlas. ―Ven acá, amigo mío, y siéntate —le dijo Booz. El hombre fue y se sentó. [2] Entonces Booz llamó a diez de los jefes de la ciudad y les dijo: ―Siéntense aquí. Y ellos se sentaron. [3] Booz le dijo al pariente redentor: ―Noemí, que ha regresado de la tierra de Moab, está vendiendo el terreno que perteneció a nuestro hermano Elimélec. [4] Consideré que debía informarte del asunto y sugerirte que lo compres en presencia de estos testigos y de los jefes de mi pueblo. Si vas a comprar el terreno, hazlo. Pero, si no lo vas a comprar, dímelo, para que yo lo sepa. Porque ningún otro tiene el derecho de redimirlo, sino tú y, después de ti, yo tengo ese derecho. ―Yo lo redimo —le contestó. [5] Pero Booz le aclaró: ―El día que adquieras el terreno de Noemí, adquieres también a Rut la moabita, viuda del difunto, a fin de conservar su nombre junto con su heredad. [6] ―Entonces no puedo redimirlo —respondió el pariente redentor—, porque podría perjudicar mi propia herencia. Redímelo tú; te cedo mi derecho. Yo no puedo ejercerlo. [7] En aquellos tiempos, para ratificar el rescate o el traspaso de una propiedad en Israel, una de las partes contratantes se quitaba la sandalia y se la daba a la otra. Así se acostumbraba a legalizar los contratos en Israel. [8] Por eso el pariente redentor le dijo a Booz: ―Cómpralo tú. Y se quitó la sandalia. [9] Entonces Booz proclamó ante los jefes y ante todo el pueblo: ―Hoy son ustedes testigos de que le he comprado a Noemí toda la propiedad de Elimélec, Quilión y Majlón. [10] También he tomado como esposa a Rut la moabita, viuda de Majlón, a fin de preservar el nombre del difunto con su heredad, para que su nombre no desaparezca de entre su familia ni de los registros del pueblo. ¡Hoy son ustedes testigos! [11] Los jefes y todos los que estaban en la puerta respondieron: ―Somos testigos. »¡Que el SEÑOR haga que la mujer que va a formar parte de tu hogar sea como Raquel y Lea, quienes juntas edificaron el pueblo de Israel! »¡Que seas un hombre ilustre en Efrata y que adquieras renombre en Belén! [12] ¡Que por medio de esta joven el SEÑOR te conceda una descendencia tal que tu familia sea como la de Fares, el hijo que Tamar le dio a Judá! [13] Así que Booz tomó a Rut y se casó con ella. Cuando se unieron, el SEÑOR le concedió quedar embarazada, de modo que tuvo un hijo. [14] Las mujeres le decían a Noemí: «¡Alabado sea el SEÑOR, que no te ha dejado hoy sin un redentor! ¡Que llegue a tener renombre en Israel! [15] Este niño renovará tu vida y te sustentará en la vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera, que te ama y es para ti mejor que siete hijos». [16] Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo. [17] Las vecinas decían: «¡Noemí ha tenido un hijo!». Y lo llamaron Obed. Este fue el padre de Isaí, padre de David. [18] Así que este es el linaje de Fares: Fares fue el padre de Jezrón; [19] Jezrón, el padre de Ram; Ram, el padre de Aminadab; [20] Aminadab, el padre de Naasón; Naasón, el padre de Salmón; [21] Salmón, el padre de Booz; Booz, el padre de Obed; [22] Obed, el padre de Isaí; e Isaí, el padre de David.
