2 Samuel 23:1-39 NVI

[1] Estas son las últimas palabras de David: «Mensaje de David, hijo de Isaí, dulce cantor de Israel; hombre exaltado por el Altísimo y ungido por el Dios de Jacob. [2] »El Espíritu del SEÑOR habló por medio de mí; puso sus palabras en mi lengua. [3] El Dios de Israel habló, la Roca de Israel me dijo: “El que gobierne a la gente con justicia, el que gobierne en el temor de Dios, [4] será como la luz de la aurora en un amanecer sin nubes, que tras la lluvia resplandece para que brote la hierba en la tierra”. [5] »Dios ha establecido mi casa; ha hecho conmigo un pacto eterno, bien reglamentado y seguro. Dios hará que brote mi salvación y que se cumpla todo mi deseo. [6] Pero los malvados son como espinos que se desechan; nadie los toca con la mano. [7] Se recogen con un hierro o con el asta de una lanza y ahí el fuego los consume». [8] Estos son los nombres de los soldados más valientes de David: Joseb Basébet el tacmonita, que era el principal de los tres más famosos, en una batalla mató con su lanza a ochocientos hombres. [9] En segundo lugar estaba Eleazar, hijo de Dodó, el ajojita, que también era uno de los tres más famosos. Estuvo con David cuando desafiaron a los filisteos que se habían concentrado en Pasdamín para la batalla. Los israelitas se retiraron, [10] pero Eleazar se mantuvo firme y derrotó a tantos filisteos que, por la fatiga, la mano se le quedó pegada a la espada. Aquel día el SEÑOR les dio una gran victoria. Las tropas regresaron adonde estaba Eleazar, pero solo para tomar los despojos. [11] El tercer valiente era Sama, hijo de Agué, el ararita. En cierta ocasión, los filisteos formaron sus tropas en un campo sembrado de lentejas. El ejército de Israel huyó ante ellos, [12] pero Sama se plantó en medio del campo y lo defendió, derrotando a los filisteos. El SEÑOR les dio una gran victoria. [13] En otra ocasión, tres de los treinta más valientes fueron a la cueva de Adulán, donde estaba David. Era el comienzo de la siega y una tropa filistea acampaba en el valle de Refayin. [14] David se encontraba en su fortaleza. En ese tiempo había una guarnición filistea en Belén. [15] Como David tenía mucha sed, exclamó: «¡Ojalá pudiera yo beber agua del pozo que está a la entrada de Belén!». [16] Entonces los tres valientes se metieron en el campamento filisteo, sacaron agua del pozo de Belén y se la llevaron a David. Pero él no quiso beberla, sino que derramó el agua en honor al SEÑOR [17] y declaró solemnemente: «¡Que el SEÑOR me libre de beberla! ¡Eso sería como beber la sangre de hombres que han puesto su vida en peligro!». Y no quiso beberla. Tales hazañas hicieron estos tres héroes. [18] Abisay, el hermano de Joab, hijo de Sarvia, estaba al mando de los tres y ganó fama entre ellos. En cierta ocasión, lanza en mano atacó y mató a trescientos hombres. [19] Se destacó más que los tres valientes y llegó a ser su comandante, pero no fue contado entre ellos. [20] Benaías, hijo de Joyadá, era un guerrero de Cabsel que realizó muchas hazañas. Derrotó a dos de los mejores hombres de Moab y, en otra ocasión, cuando estaba nevando, se metió en una cisterna y mató un león. [21] También derrotó a un egipcio de gran estatura. El egipcio empuñaba una lanza, pero Benaías, que no llevaba más que un palo, le arrebató la lanza y lo mató con ella. [22] Tales hazañas hizo Benaías, hijo de Joyadá. También él ganó fama como los tres valientes, [23] pero no fue contado entre ellos, aunque se destacó más que los treinta valientes. Además, David lo puso al mando de su guardia real. [24] Entre los treinta valientes estaban: Asael, hermano de Joab; Eljanán, hijo de Dodó, que era de Belén; [25] Sama, el jarodita; Elicá, el jarodita; [26] Heles, el paltita; Irá, hijo de Iqués, el tecoíta; [27] Abiezer, el anatotita; Mebunay, el jusatita; [28] Zalmón, el ajojita; Maray, el netofatita; [29] Jéled; hijo de Baná, el netofatita; Itay, hijo de Ribay, que era de Guibeá en el territorio de Benjamín; [30] Benaías, el piratonita; Hiday, que era de los arroyos de Gaas; [31] Abí Albón, el arbatita; Azmávet, el bajurinita; [32] Elijaba, el salbonita; los hijos de Jasén; Jonatán, hijo de [33] Sama, el ararita; Ahían, hijo de Sarar, el ararita; [34] Elifelet, hijo de Ajasbay, el macateo; Elián, hijo de Ajitofel, el guilonita; [35] Jezró, que era de Carmel; Paray, el arbita; [36] Igal, hijo de Natán, que era de Sobá; el hijo de Hagrí; [37] Sélec, el amonita; Najaray, el berotita, que fue escudero de Joab, hijo de Sarvia; [38] Ira, el itrita; Gareb, el itrita, [39] y Urías, el hitita. En total fueron treinta y siete.

About this translation

Life Bible app icon
Get the Life Bible app Read offline, sync highlights and notes, and study with your library on any device.