2 Reyes 24:1-20 NVI
[1] Durante el reinado de Joacim, lo atacó Nabucodonosor, rey de Babilonia, y lo sometió durante tres años, al cabo de los cuales Joacim decidió rebelarse. [2] Entonces el SEÑOR envió contra Joacim bandas armadas de babilonios, arameos, moabitas y amonitas. Las envió contra Judá para destruir el país, según la palabra que el SEÑOR había dado a conocer por medio de sus siervos los profetas. [3] De hecho, esto le sucedió a Judá por orden del SEÑOR, para apartar al pueblo de su presencia por los pecados de Manasés y por todo lo que hizo, [4] incluso por haber derramado sangre inocente, con la cual inundó a Jerusalén. Por lo tanto, el SEÑOR no quiso perdonar. [5] Los demás acontecimientos del reinado de Joacim, y todo lo que hizo, están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá. [6] Joacim murió y su hijo Joaquín lo sucedió en el trono. [7] El rey de Egipto no volvió a hacer campañas militares fuera de su país, pues el rey de Babilonia se había adueñado de todas sus posesiones, desde el río de Egipto hasta el río Éufrates. [8] Joaquín tenía dieciocho años cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén tres meses. Su madre era Nejustá, hija de Elnatán, oriunda de Jerusalén. [9] Joaquín hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, tal como lo había hecho su padre. [10] En aquel tiempo, las tropas de Nabucodonosor, rey de Babilonia, marcharon contra Jerusalén y la sitiaron. [11] Cuando ya la tenían cercada, Nabucodonosor llegó a la ciudad. [12] Joaquín, rey de Judá, se rindió, junto con su madre, sus servidores, sus oficiales y sus nobles. Así, en el año octavo de su reinado, el rey de Babilonia capturó a Joaquín. [13] Tal como el SEÑOR lo había anunciado, Nabucodonosor se llevó los tesoros del templo del SEÑOR y del palacio real, partiendo en pedazos todos los utensilios de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho para el templo del SEÑOR. [14] Además, deportó a todo Jerusalén: a todos los oficiales y a todos los mejores soldados, a todos los artesanos y herreros; un total de diez mil personas. No quedó en el país más que la gente pobre. [15] Nabucodonosor deportó a Joaquín a Babilonia; también se llevó de Jerusalén a la reina madre, a las mujeres del rey, a sus oficiales y a la flor y nata del país. [16] Deportó además a todos los guerreros, que eran siete mil, y a mil artesanos y herreros, todos aptos para la guerra. El rey de Babilonia se los llevó cautivos a Babilonia. [17] Luego puso como rey a Matanías, tío de Joaquín, y cambió su nombre a Sedequías. [18] Sedequías tenía veintiún años cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén once años. Su madre se llamaba Jamutal, hija de Jeremías, oriunda de Libná. [19] Al igual que Joacim, Sedequías hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, [20] a tal grado que el SEÑOR, en su ira, los echó de su presencia. Todo esto sucedió en Jerusalén y en Judá. Sedequías se rebeló contra el rey de Babilonia.
