2 Reyes 13:1-25 NVI
[1] En el año veintitrés del reinado de Joás, hijo de Ocozías, rey de Judá, Joacaz, hijo de Jehú, comenzó a reinar sobre Israel; reinó en Samaria diecisiete años. [2] Joacaz hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, pues siguió el mal ejemplo de Jeroboán, hijo de Nabat, y no se apartó del pecado con que este hizo pecar a Israel. [3] Por eso la ira del SEÑOR se encendió contra los israelitas y, por mucho tiempo, los puso bajo el poder de Jazael, rey de Aram, y de su hijo Ben Adad. [4] Entonces Joacaz clamó al SEÑOR, y él lo escuchó, pues vio la gran opresión del rey de Aram sobre Israel. [5] El SEÑOR les proveyó un libertador, de modo que los israelitas pudieron librarse del poder de los arameos y vivir tranquilos, como antes. [6] Sin embargo, siguieron el mal ejemplo de la familia de Jeroboán y no se apartaron de los pecados con que este hizo pecar a Israel, y hasta dejaron en pie la imagen de la diosa Aserá, que estaba en Samaria. [7] Del ejército no le habían quedado a Joacaz más que cincuenta jinetes, diez carros de combate y diez mil soldados de infantería, pues el rey de Aram había destruido el ejército, reduciéndolo a polvo. [8] Los demás acontecimientos del reinado de Joacaz, y todo lo que hizo y su poderío, están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Israel. [9] Joacaz murió y fue sepultado con sus antepasados en Samaria. Y su hijo Joás lo sucedió en el trono. [10] En el año treinta y siete del reinado de Joás, rey de Judá, Joás, hijo de Joacaz, comenzó a reinar sobre Israel; reinó en Samaria dieciséis años. [11] Joás hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, pues siguió el mal ejemplo de Jeroboán, hijo de Nabat, y no se apartó de ninguno de los pecados con que este hizo pecar a Israel. [12] Los demás acontecimientos del reinado de Joás, y todo lo que hizo y su poderío, incluso la guerra que sostuvo contra Amasías, rey de Judá, están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Israel. [13] Joás murió y fue sepultado con sus antepasados en Samaria con los reyes de Israel. Y Jeroboán lo sucedió en el trono. [14] Cuando Eliseo cayó enfermo de muerte, Joás, rey de Israel, fue a verlo. Echándose sobre él, lloró y exclamó: ―¡Padre mío, padre mío, carro y jinete poderoso de Israel! [15] Eliseo le dijo: ―Consigue un arco y varias flechas. Joás así lo hizo. [16] Luego Eliseo le dijo: ―Empuña el arco. Cuando el rey empuñó el arco, Eliseo puso las manos sobre las del rey [17] y le dijo: ―Abre la ventana que da hacia el oriente. Joás la abrió, y Eliseo le ordenó: ―¡Dispara! Así lo hizo. Entonces Eliseo declaró: ―¡Flecha victoriosa del SEÑOR! ¡Flecha victoriosa contra Aram! ¡Tú vas a derrotar a los arameos en Afec hasta acabar con ellos! [18] Así que toma las flechas —añadió. El rey las tomó, entonces Eliseo le ordenó: ―¡Golpea el suelo! Joás golpeó el suelo tres veces y se detuvo. [19] Ante eso, el hombre de Dios se enojó y le dijo: ―Debiste haber golpeado el suelo cinco o seis veces; entonces habrías derrotado a los arameos hasta acabar con ellos. Pero ahora los derrotarás solo tres veces. [20] Después de esto, Eliseo murió y fue sepultado. Cada año, bandas armadas de moabitas invadían el país. [21] En cierta ocasión, unos israelitas iban a enterrar a un muerto, pero de pronto vieron a esas bandas y echaron el cadáver en la tumba de Eliseo. Cuando el cadáver tocó los huesos de Eliseo, ¡el hombre recobró la vida y se puso de pie! [22] Durante el reinado de Joacaz, Jazael, rey de Aram, oprimió a los israelitas. [23] Sin embargo, el SEÑOR tuvo misericordia de ellos. Por causa del pacto que había hecho con Abraham, Isaac y Jacob, se compadeció de los israelitas y los preservó, y hasta el día de hoy no ha querido destruirlos ni arrojarlos de su presencia. [24] Cuando murió Jazael, rey de Aram, lo sucedió en el trono su hijo Ben Adad. [25] Entonces Joás, hijo de Joacaz, logró rescatar del poder de Ben Adad las ciudades que este le había arrebatado a Joacaz. En tres ocasiones Joás logró derrotarlo, de modo que pudo recuperar las ciudades de Israel.
