Mateo 21:1-46 NTV
[1] Mientras Jesús y los discípulos se acercaban a Jerusalén, llegaron a la ciudad de Betfagé, en el monte de los Olivos. Jesús mandó a dos de ellos que se adelantaran. [2] «Vayan a la aldea que está allí -les dijo-. En cuanto entren, verán una burra atada junto con su cría. Desaten a los dos animales y tráiganmelos. [3] Si alguien les pregunta qué están haciendo, simplemente digan: "El Señor los necesita", entonces les permitirá llevárselos de inmediato». [4] Eso ocurrió para que se cumpliera la profecía que decía: [5] «Dile a la gente de Jerusalén: "Mira, tu Rey viene hacia ti. Es humilde y llega montado en un burro: montado en la cría de una burra"» . [6] Los dos discípulos hicieron tal como Jesús les había ordenado. [7] Llevaron la burra y su cría, pusieron sus prendas sobre la cría, y Jesús se sentó allí. [8] De la multitud presente, la mayoría tendió sus prendas sobre el camino delante de él, y otros cortaron ramas de los árboles y las extendieron sobre el camino. [9] Jesús estaba en el centro de la procesión, y toda la gente que lo rodeaba gritaba: «¡Alaben a Dios por el Hijo de David! ¡Bendiciones al que viene en el nombre del SEÑOR! ¡Alaben a Dios en el cielo más alto!» . [10] Toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada a medida que Jesús entraba. «¿Quién es este?», preguntaban. [11] Y las multitudes contestaban: «Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea». [12] Jesús entró en el templo y comenzó a echar a todos los que compraban y vendían animales para el sacrificio. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas. [13] Les dijo: «Las Escrituras declaran: "Mi templo será llamado casa de oración", ¡pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones!». [14] Los ciegos y los cojos se acercaron a Jesús en el templo y él los sanó. [15] Los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa vieron esos milagros maravillosos y oyeron que hasta los niños en el templo gritaban: «Alaben a Dios por el Hijo de David». Sin embargo, los líderes estaban indignados. [16] Le preguntaron a Jesús: -¿Oyes lo que dicen esos niños? -Sí -contestó Jesús-. ¿No han leído las Escrituras? Pues dicen: "A los niños y a los bebés les has enseñado a darte alabanza". [17] Luego regresó a Betania, donde pasó la noche. [18] Por la mañana, cuando Jesús regresaba a Jerusalén, tuvo hambre [19] y vio que había una higuera junto al camino. Se acercó para ver si tenía higos, pero solo había hojas. Entonces le dijo: «¡Que jamás vuelva a dar fruto!». De inmediato, la higuera se marchitó. [20] Al ver eso los discípulos quedaron asombrados y le preguntaron: -¿Cómo se marchitó tan rápido la higuera? [21] Entonces Jesús les dijo: -Les digo la verdad, si tienen fe y no dudan, pueden hacer cosas como esa y mucho más. Hasta pueden decirle a esta montaña: "Levántate y échate al mar", y sucederá. [22] Ustedes pueden orar por cualquier cosa, y si tienen fe la recibirán. [23] Cuando Jesús regresó al templo y comenzó a enseñar, se le acercaron los principales sacerdotes y los ancianos. -¿Con qué autoridad haces todas estas cosas? -le reclamaron-. ¿Quién te dio el derecho? [24] -Les diré con qué autoridad hago estas cosas si me contestan una pregunta -respondió Jesús-. [25] La autoridad de Juan para bautizar, ¿provenía del cielo o era meramente humana? Ellos discutieron el asunto unos con otros: «Si decimos que provenía del cielo, nos preguntará por qué no le creímos a Juan; [26] pero si decimos que era meramente humana, la multitud se volverá contra nosotros porque todos creen que Juan era un profeta». [27] Entonces finalmente contestaron: -No sabemos. Y Jesús respondió: -Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas. [28] »¿Pero qué piensan de lo siguiente? Un hombre con dos hijos le dijo al mayor: "Hijo, ve a trabajar al viñedo hoy". [29] El hijo le respondió: "No, no iré", pero más tarde cambió de idea y fue. [30] Entonces el padre le dijo al otro hijo: "Ve tú", y él le dijo: "Sí, señor, iré"; pero no fue. [31] »¿Cuál de los dos obedeció al padre? Ellos contestaron: -El primero. Luego Jesús explicó el significado: -Les digo la verdad, los corruptos cobradores de impuestos y las prostitutas entrarán en el reino de Dios antes que ustedes. [32] Pues Juan el Bautista vino y les mostró a ustedes la manera correcta de vivir, pero ustedes no le creyeron, mientras que los cobradores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron. Aun viendo lo que ocurría, ustedes se negaron a creerle y a arrepentirse de sus pecados. [33] »Ahora, escuchen otra historia. Cierto propietario plantó un viñedo, lo cercó con un muro, cavó un hoyo para extraer el jugo de las uvas y construyó una torre de vigilancia. Luego les alquiló el viñedo a unos agricultores arrendatarios y se mudó a otro país. [34] Llegado el tiempo de la cosecha de la uva, envió a sus siervos para recoger su parte de la cosecha. [35] Pero los agricultores agarraron a los siervos, golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a un tercero. [36] Entonces el dueño de la tierra envió a un grupo más numeroso de siervos para recoger lo que era suyo, pero el resultado fue el mismo. [37] »Finalmente, el dueño envió a su propio hijo porque pensó: "Sin duda, respetarán a mi hijo". [38] »Sin embargo, cuando los agricultores vieron que venía el hijo, se dijeron unos a otros: "Aquí viene el heredero de esta propiedad. Vamos, matémoslo y nos quedaremos con la propiedad". [39] Entonces lo agarraron, lo arrastraron fuera del viñedo y lo asesinaron. [40] Jesús preguntó: -Cuando el dueño del viñedo regrese, ¿qué les parece que hará con esos agricultores? [41] Los líderes religiosos contestaron: -A los hombres malvados les dará una muerte horrible y alquilará el viñedo a otros que le darán su porción después de cada cosecha. [42] Entonces Jesús les preguntó: -¿Nunca leyeron en las Escrituras: "La piedra que los constructores rechazaron ahora se ha convertido en la piedra principal. Esto es obra del SEÑOR y es maravilloso verlo"? [43] Les digo que a ustedes se les quitará el reino de Dios y se le dará a una nación que producirá el fruto esperado. [44] Cualquiera que tropiece con esa piedra se hará pedazos, y la piedra aplastará a quienes les caiga encima. [45] Cuando los principales sacerdotes y los fariseos oyeron esa parábola, se dieron cuenta de que contaba esa historia en contra de ellos, pues ellos eran los agricultores malvados. [46] Querían arrestarlo, pero tenían miedo de las multitudes, que consideraban que Jesús era un profeta.
