Jueces 15:1-20 NTV
[1] Más tarde, durante la cosecha del trigo, Sansón fue y llevó un cabrito de regalo a su mujer y dijo: -Voy al cuarto de mi esposa para acostarme con ella. Pero el padre de la mujer no lo dejó entrar. [2] Y le explicó: -En verdad creí que la odiabas así que la entregué en matrimonio a tu padrino de boda. Pero mira, su hermana menor es más hermosa todavía. Cásate con ella en su lugar. [3] Sansón dijo: -Esta vez no podrán culparme de todo lo que les haré a ustedes, filisteos. [4] Entonces salió y atrapó trescientas zorras. Les ató las colas por parejas y amarró una antorcha a cada par de colas. [5] Después, encendió las antorchas y soltó las zorras para que corrieran por los campos de grano de los filisteos. Así les quemó todo el grano hasta reducirlo a cenizas, aun las gavillas y el grano sin cortar. También les destruyó los viñedos y los olivares. [6] -¿Quién hizo esto? -preguntaron los filisteos. -Sansón -respondieron-, porque su suegro de Timna entregó a su esposa en matrimonio al que fue el padrino de su boda. Entonces los filisteos fueron a buscar a la mujer y a su padre, y los quemaron vivos. [7] -¡Por esto que hicieron -juró Sansón-, no descansaré hasta vengarme de ustedes! [8] Luego atacó a los filisteos, lleno de furia, y mató a muchos de ellos. Después se fue a vivir a una cueva en la roca de Etam. [9] En represalia, los filisteos armaron su campamento en Judá y se extendieron hasta cerca de la ciudad de Lehi. [10] Entonces los hombres de Judá les preguntaron a los filisteos: -¿Por qué nos atacan? -Vinimos para capturar a Sansón -contestaron los filisteos-, y a vengarnos por lo que nos hizo. [11] Entonces tres mil hombres de Judá bajaron a buscar a Sansón, dentro de la cueva en la roca de Etam, y le dijeron: -¿No te das cuenta de que los filisteos nos gobiernan? ¿Qué nos estás haciendo? Pero Sansón les contestó: -Yo solamente les hice a ellos lo que ellos me hicieron a mí. [12] Pero los hombres de Judá le dijeron: -Vinimos para amarrarte y entregarte a los filisteos. -Está bien -les dijo Sansón-. Pero prométanme que no me matarán ustedes. [13] -Nosotros solo te amarraremos y te entregaremos a los filisteos -respondieron ellos-. No te mataremos. Así que lo amarraron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la roca. [14] Cuando Sansón llegó a Lehi, los filisteos salieron gritando de triunfo. Sin embargo, el Espíritu del SEÑOR vino con poder sobre Sansón, y él rompió las sogas que tenía atadas en los brazos como si fueran hilos de lino quemados, y cayeron de las muñecas. [15] Luego Sansón encontró la quijada de un burro recién matado. La levantó, y la usó para matar a mil filisteos. [16] Después dijo: «¡Con la quijada de un burro, los he apilado en montones! ¡Con la quijada de un burro, he matado a mil hombres!». [17] Cuando acabó de jactarse, tiró la quijada; y a ese lugar se le llamó «Colina de la Quijada». [18] Después Sansón tuvo mucha sed y clamó al SEÑOR: «Has logrado esta gran victoria por medio de la fuerza de tu siervo, ¿y ahora tengo que morir de sed y caer en manos de estos paganos?». [19] Entonces Dios hizo que brotara agua a chorros de un hoyo en el suelo de Lehi, y Sansón se reanimó al beber. Luego llamó a ese lugar «Manantial del que Clamó», el cual todavía se encuentra en Lehi hasta el día de hoy. [20] Sansón fue juez de Israel por veinte años, durante el tiempo en que los filisteos dominaban la tierra.
