Habacuc 2:1-20 NTV
[1] Subiré a mi torre de vigilancia y montaré guardia. Allí esperaré hasta ver qué dice el SEÑOR y cómo responderá a mi queja. [2] Entonces el SEÑOR me dijo: «Escribe mi respuesta con claridad en tablas, para que un corredor pueda llevar a otros el mensaje sin error. [3] Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y este se cumplirá. Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará. [4] »¡Mira a los orgullosos! Confían en sí mismos y sus vidas están torcidas. Pero el justo vivirá por su fidelidad a Dios. [5] La riqueza es traicionera y los arrogantes nunca están tranquilos. Abren la boca tan grande como una tumba y como la muerte nunca están satisfechos. En su avaricia juntaron a muchas naciones y devoraron a muchos pueblos. [6] »Pronto sus cautivos se burlarán de ellos. Se mofarán, diciendo: "¡Qué aflicción les espera, ladrones! ¡Ahora tendrán su merecido! Se hicieron ricos por medio de la extorsión, pero ¿cuánto tiempo puede durar esto?". [7] De repente tus deudores tomarán medidas. Se volverán en tu contra y te quitarán todo lo que tienes, mientras que tú te quedarás temblando e impotente. [8] Debido a que saqueaste a muchas naciones, ahora todos los sobrevivientes te saquearán a ti. Cometiste asesinatos por toda la tierra y llenaste los pueblos de violencia. [9] »¡Qué aflicción te espera a ti que construyes mansiones con dinero deshonesto! Crees que tu riqueza comprará seguridad y así pondrás el nido familiar fuera de peligro. [10] Sin embargo, por causa de los asesinatos que cometiste, deshonraste tu nombre y te costó la vida. [11] Hasta las piedras de los muros gritan contra ti y las vigas de los techos le hacen eco a la queja. [12] »¡Qué aflicción te espera a ti que construyes ciudades con el dinero adquirido mediante el crimen y la corrupción! [13] ¿No ha prometido el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales que las riquezas de las naciones se convertirán en cenizas? ¡Se esfuerzan mucho, pero todo es en vano! [14] Así como las aguas llenan el mar, la tierra se llenará del conocimiento de la gloria del SEÑOR. [15] »¡Qué aflicción te espera a ti que emborrachas a tus vecinos! Los obligas a beber para regodearte de la vergüenza de su desnudez. [16] Sin embargo, pronto te llegará el turno de ser deshonrado. ¡Ven, bebe y demuestra tu desnudez! Bebe de la copa del juicio del SEÑOR y toda tu gloria se convertirá en vergüenza. [17] Derribaste los bosques del Líbano. Ahora serás derribado. Destruiste los animales salvajes, ¡ahora el terror de ellos será el tuyo! Cometiste asesinatos por toda la tierra y llenaste los pueblos de violencia. [18] »¿De qué sirve un ídolo tallado por hombres o una imagen fundida que te engaña? ¡Qué necio es confiar en algo elaborado por tus propias manos, un dios que ni siquiera puede hablar! [19] ¡Qué aflicción te espera a ti que les dices a ídolos de madera: "Despierten y sálvennos!". A imágenes de piedra, mudas, dices: "¡Levántense y enséñennos!". ¿Podrá un ídolo decirte qué hacer? Aunque estén recubiertos de oro y plata, por dentro no tienen vida. [20] Pero el SEÑOR está en su santo templo. Que toda la tierra guarde silencio delante de él».
