Ezequiel 29:1-21 NTV
[1] El 7 de enero, durante el décimo año de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR: [2] «Hijo de hombre, ponte de cara a Egipto y profetiza contra su rey -el faraón- y contra todo el pueblo egipcio. [3] Dales este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »"Yo soy tu enemigo, oh faraón, rey de Egipto, monstruo enorme que acechas en las corrientes del Nilo. Pues has dicho: 'El Nilo es mío; lo hice para mí'. [4] Te pondré garfios en las mandíbulas y te arrastraré hasta tierra firme con peces pegados a tus escamas. [5] Te dejaré a ti y a tus peces abandonados en el desierto para que mueran. Quedarás sin sepultura tirado en campo abierto, pues te daré como comida a los animales salvajes y a las aves. [6] Todos los habitantes de Egipto sabrán que yo soy el SEÑOR, pues para Israel no fuiste más que una vara de juncos. [7] Cuando Israel se apoyó en ti, te astillaste y te rompiste y te clavaste en su axila. Cuando Israel dejó caer su peso sobre ti, te quebraste y sus piernas le fallaron. [8] »"Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: oh Egipto, enviaré un ejército contra ti y destruiré tanto a la gente como a los animales. [9] La tierra de Egipto se convertirá en una desolada tierra baldía y los egipcios sabrán que yo soy el SEÑOR. »"Debido a que dijiste: 'El Nilo es mío; yo lo hice', [10] ahora soy enemigo tuyo y de tu río. Haré de Egipto una tierra totalmente desolada y baldía, desde Migdol hasta Asuán, y tan al sur como la frontera con Etiopía. [11] Durante cuarenta años nadie pasará por allí, ni personas ni animales. Quedará totalmente despoblada. [12] Haré de Egipto un lugar desolado, rodeado por otras naciones desoladas. Sus ciudades quedarán vacías y desoladas durante cuarenta años, rodeadas por otras ciudades en ruinas. Esparciré a los egipcios por tierras lejanas". [13] »Esto también dice el SEÑOR Soberano: pasados los cuarenta años traeré a los egipcios nuevamente a su patria de entre las naciones donde fueron esparcidos. [14] Restauraré la prosperidad de Egipto y haré volver a sus habitantes a la tierra de Patros, en el sur de Egipto, de donde provenían. Sin embargo, Egipto seguirá siendo un reino menor y sin importancia. [15] Será la más insignificante de todas las naciones y nunca volverá a destacarse por encima de las naciones vecinas. [16] »Entonces Israel ya no tendrá la tentación de confiar en la ayuda de Egipto. Egipto quedará tan devastado que servirá para recordarle a Israel la magnitud del pecado que cometió al haber confiado en Egipto en tiempos pasados. Entonces Israel sabrá que yo soy el SEÑOR Soberano». [17] El 26 de abril, el primer día del año nuevo, durante el año veintisiete de cautividad del rey Joaquín, recibí este mensaje del SEÑOR: [18] «Hijo de hombre, el ejército del rey Nabucodonosor de Babilonia combatió tan ferozmente contra Tiro que los guerreros quedaron con la cabeza calva y los hombros llagados y ampollados; pero ni Nabucodonosor ni su ejército recibieron botín en recompensa por todo su esfuerzo. [19] Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: le entregaré el territorio de Egipto a Nabucodonosor, rey de Babilonia. Se llevará la riqueza de Egipto saqueando todo lo que haya para poder pagarle a su ejército. [20] Así es, le he entregado la tierra de Egipto como recompensa por su esfuerzo, dice el SEÑOR Soberano, porque trabajaba para mí cuando destruyó a Tiro. [21] »Llegará el día cuando haré revivir la antigua gloria de Israel, y por fin, Ezequiel, respetarán tus palabras. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR ».
