1 Samuel 23:1-29 NTV
[1] Un día le llegaron noticias a David de que los filisteos estaban en la ciudad de Keila robando el grano de los campos de trillar. [2] Entonces David le preguntó al SEÑOR: -¿Debo ir y atacarlos? -Sí, ve y salva a Keila -le dijo el SEÑOR. [3] Pero los hombres de David le dijeron: -Tenemos miedo incluso aquí en Judá. ¡De ninguna manera queremos ir a Keila para luchar contra todo el ejército filisteo! [4] Así que David consultó de nuevo al SEÑOR, y de nuevo el SEÑOR respondió: «Desciende a Keila, porque yo te ayudaré a conquistar a los filisteos». [5] Entonces David y sus hombres fueron a Keila. Mataron a los filisteos, tomaron todos sus animales y rescataron a la gente de la ciudad. [6] Cuando Abiatar, hijo de Ahimelec, huyó a donde estaba David en Keila, se llevó consigo el efod. [7] Pronto Saúl se enteró de que David estaba en Keila. «¡Excelente! -exclamó-. ¡Ya lo tenemos! Dios me lo entregó en mis manos, porque se ha quedado atrapado en una ciudad amurallada». [8] Entonces Saúl movilizó a todo su ejército para marchar hacia Keila y sitiar a David y a sus hombres. [9] Pero David se enteró de los planes de Saúl y le dijo a Abiatar el sacerdote que trajera el efod para consultar con el SEÑOR. [10] Entonces David oró: -Oh SEÑOR, Dios de Israel, he oído que Saúl piensa venir a Keila y destruirla porque yo estoy aquí. [11] ¿Me traicionarán los líderes de Keila y me entregarán a él? ¿Y de verdad vendrá Saúl, como me han informado? Oh SEÑOR, Dios de Israel, te ruego que me digas. Y el SEÑOR le dijo: -Él vendrá. [12] De nuevo David preguntó: -¿Me traicionarán los líderes de Keila a mí y a mis hombres para entregarnos a Saúl? Y el SEÑOR le contestó: -Sí, ellos los traicionarán. [13] Entonces David y sus hombres -ahora cerca de seiscientos- salieron de Keila y comenzaron a deambular por toda la región. Pronto llegó la noticia a Saúl de que David había escapado, por lo que decidió no ir a Keila. [14] David se refugió en unas fortalezas que había en el desierto y en la zona montañosa de Zif. Saúl lo perseguía día tras día, pero Dios no permitió que Saúl lo encontrara. [15] Un día, cerca de Hores, David recibió la noticia de que Saúl estaba camino a Zif para buscarlo y matarlo. [16] Jonatán fue a buscar a David y lo animó a que permaneciera firme en su fe en Dios. [17] «No tengas miedo -le aseguró Jonatán-, ¡mi padre nunca te encontrará! Tú vas a ser el rey de Israel, y yo voy a estar a tu lado, como mi padre bien lo sabe». [18] Luego los dos renovaron su pacto solemne delante del SEÑOR. Después Jonatán regresó a su casa, mientras que David se quedó en Hores. [19] Pero los hombres de Zif fueron a Saúl en Guibeá y traicionaron a David. -Sabemos dónde se esconde David -le dijeron-. Está en las fortalezas de Hores en la colina de Haquila, que está en la parte sur de Jesimón. [20] Descienda cuando esté listo, oh rey, ¡y lo atraparemos y se lo entregaremos! [21] -¡Que el SEÑOR los bendiga! -les dijo Saúl-. ¡Por fin alguien se preocupa por mí! [22] Vayan y verifiquen dónde se está quedando y quién lo ha visto allí, porque sé que es muy astuto. [23] Descubran sus escondites y vuelvan cuando estén seguros. Después yo iré con ustedes. Y si está en la región, lo rastrearé, ¡aunque tenga que buscar en cada escondite de Judá! [24] Entonces los hombres de Zif regresaron a su casa antes de que se fuera Saúl. Mientras tanto, David y sus hombres se trasladaron al desierto de Maón, en el valle de Arabá, al sur de Jesimón. [25] Cuando David se enteró de que Saúl y sus hombres lo estaban buscando, se internó aún más en el desierto hasta llegar a la roca grande, y permaneció allí en el desierto de Maón. Pero Saúl andaba tras él en el desierto. [26] Saúl y David se encontraban en lados opuestos de una montaña. Justo cuando Saúl y sus hombres comenzaban a cercar a David y a sus hombres, [27] le llegó un mensaje urgente al rey que le informaba que los filisteos nuevamente asaltaban a Israel. [28] Entonces Saúl dejó de perseguir a David y regresó para luchar contra los filisteos. Desde entonces, el lugar donde David acampó se llama Roca de Escape. [29] Después David fue a vivir a las fortalezas de En-gadi.
