1 Samuel 11:1-15 NTV
[1] Como un mes después, el rey Nahas de Amón dirigió a su ejército contra la ciudad israelita llamada Jabes de Galaad. Pero los habitantes de Jabes pidieron paz. -Haz un tratado con nosotros y seremos tus siervos -rogaron. [2] -Está bien -dijo Nahas-, pero con una sola condición. ¡Le sacaré el ojo derecho a cada uno de ustedes para deshonrar a todo Israel! [3] -¡Danos siete días para enviar mensajeros por todo Israel! -respondieron los ancianos de Jabes-. Si nadie viene a salvarnos, aceptaremos tus condiciones. [4] Cuando los mensajeros llegaron a Guibeá de Saúl y le contaron al pueblo acerca de su aprieto, todos se echaron a llorar. [5] Saúl había estado arando un campo con sus bueyes y, cuando regresó a la ciudad, preguntó: «¿Qué les pasa? ¿Por qué están llorando?». Así que le contaron del mensaje de Jabes. [6] Entonces el Espíritu de Dios vino con poder sobre Saúl y se enojó mucho. [7] Así que, tomó dos bueyes, los cortó en pedazos y envió mensajeros para que los llevaran por todo Israel con el siguiente mensaje: «¡Esto es lo que le pasará a los bueyes del que se niegue a seguir a Saúl y a Samuel a la batalla!». Entonces el SEÑOR hizo que la gente tuviera miedo del enojo de Saúl, por lo tanto, todos salieron a la guerra como un solo hombre. [8] Cuando Saúl los movilizó en Bezec, se dio cuenta de que había trescientos mil hombres de Israel y treinta mil de Judá. [9] Entonces Saúl envió a los mensajeros de regreso a Jabes de Galaad para decir: «¡Los rescataremos mañana antes del mediodía!». Cuando llegó el mensaje, ¡hubo gran alegría en toda la ciudad! [10] Así que los hombres de Jabes dijeron a sus enemigos: «Mañana iremos a ustedes y podrán hacer con nosotros lo que quieran». [11] Pero a la mañana siguiente, antes del amanecer, Saúl llegó con su ejército dividido en tres destacamentos. Entonces atacó por sorpresa a los amonitas y los masacró durante toda la mañana. El resto del ejército amonita quedó tan disperso que no había dos de ellos juntos. [12] Entonces la gente clamó a Samuel: -¿Ahora, dónde están esos hombres que decían: "¿Por qué debe Saúl gobernarnos?"? ¡Tráiganlos aquí y los mataremos! [13] Pero Saúl respondió: -Nadie será ejecutado hoy, ¡porque este día el SEÑOR rescató a Israel! [14] Luego Samuel dijo a la gente: -¡Vengan, vamos todos a Gilgal para renovar el reino! [15] Así que todos fueron a Gilgal y en una ceremonia solemne delante del SEÑOR proclamaron rey a Saúl. Después ofrecieron ofrendas de paz al SEÑOR, y Saúl y todos los israelitas se llenaron de alegría.
