John 12 - La Biblia de Estudio del Diario Vivir

12:3 La esencia de nardo era un ungüento aromático importado de las montañas de la India; por lo tanto, era muy costoso. El valor del perfume que usó María equivalía el salario de un año.

12:4-6 Judas robaba a menudo del fondo para los gastos de los discípulos. Seguramente Jesús sabía lo que hacía Judas (2:24-25; 6:64) pero no hizo ni dijo nada al respecto. De manera similar, cuando escogemos el camino del pecado, es posible que Dios no haga nada de inmediato para detenernos, pero esto no significa que apruebe de nuestras acciones. A su debido tiempo recibiremos lo que merecemos.

12:5-6 Judas usó una frase piadosa para ocultar sus verdaderas intenciones, pero Jesús sabía lo que había en su corazón. La vida de Judas se había convertido en una mentira y el diablo lo dominaba cada vez más (13:27). Satanás es el padre de la mentira y una persona dada a la mentira abre la puerta a su influencia. Saber que Jesús nos conoce muy bien debe motivarnos a mantener nuestras acciones en concordancia con nuestras palabras. Con Jesús no tenemos nada que temer, entonces no debemos tener nada que esconder.

12:7-8 No debemos interpretar el acto de María y la respuesta de Jesús como un permiso para olvidarnos de los pobres. Esta era una situación especial. La unción anticipaba el entierro de Jesús y era una declaración pública de fe en él como Mesías. Después de escuchar a Jesús, Judas debería haber aprendido una valiosa lección con respecto al dinero, pero lamentablemente, a Judas no le importaron sus palabras. Poco tiempo después Judas vendería a su Maestro por 30 piezas de plata.

12:10-11 La ceguera de los principales sacerdotes y su dureza de corazón los llevaron a hundirse aún más en el pecado. Primero rechazaron al Mesías y tramaron matarlo, y luego decidieron matar también a Lázaro. Un pecado lleva a otro. Desde el punto de vista de los líderes judíos, Jesús era un blasfemo porque afirmaba ser igual a Dios, pero Lázaro no había hecho nada así. Querían matarlo simplemente porque era un testigo del poder de Jesús. Esto nos sirve de advertencia para evitar el pecado. El pecado lleva a más pecado; es como caer en una espiral descendente, de la cual solamente podemos salir mediante el arrepentimiento y con el poder del Espíritu Santo que transforma nuestra manera de ser.

12:13 Jesús comenzó su última semana en la tierra dirigiéndose a Jerusalén montado sobre un burrito y siendo recibido por una multitud que le daba la bienvenida agitando ramas de palmera y aclamándolo como su rey. Para proclamar que él era verdaderamente el Mesías, Jesús escogió un momento en el que todo Israel estaría reunido en Jerusalén, un lugar donde enormes multitudes pudieran verlo y una manera que dejaría clara su misión. El domingo de ramos es la conmemoración de esta entrada triunfal de Jesús a Jerusalén como el Señor de señores y el Rey de paz.

12:13 Las personas que alababan a Dios porque les había dado un rey tenían un concepto equivocado acerca de Jesús. Pensaban que sería un líder que restauraría la gloria pasada de su nación. Por lo tanto estaban sordos a las palabras de los profetas y ciegos a la verdadera misión de Jesús. Cuando se les hizo evidente que Jesús no satisfaría sus esperanzas, muchos de ellos volvieron contra él.

12:16 Después de la resurrección de Jesús, los discípulos percibieron que durante su tiempo con Jesús no se habían dado cuenta del cumplimiento de muchas profecías. Entonces las palabras y acciones de Jesús cobraron nuevo significado y tuvieron mayor sentido. En retrospección, los discípulos vieron cómo los había guiado Jesús a una mejor y más profunda comprensión de su verdad. Deténgase y examine los sucesos de su vida que lo han llevado hasta donde se encuentra hoy. ¿Cómo lo ha guiado Dios hasta este punto? A medida que pase el tiempo y examine lo que ha pasado en su vida, podrá percibir con mayor claridad evidencias de la obra de Dios.

12:18 La gente salió en conjunto a ver a Jesús porque habían oído del gran milagro de resucitar a Lázaro. Sin embargo, su admiración fue breve y su compromiso fue superficial, pues en pocos días no harían nada para evitar que fuera crucificado. La devoción que se basa en la curiosidad o en la popularidad no dura mucho tiempo.

12:20-21 Es posible que estos griegos fueran conversos a la fe judíay que se acercaron a Felipe porque, a pesar de ser judío, su nombre era griego y probablemente también hablaba ese idioma, ya que Betsaida era una ciudad con muchos habitantes griegos.

12:23-24 Esta es una bella ilustración de la necesidad del sacrificio de Jesús. Si un grano de trigo no se siembra en la tierra, nunca germinará ni llegará a dar fruto para producir muchos granos más. De manera similar, Jesús al morir produciría más fruto que si se hubiera convertido en el rey terrenal de Israel. Dios llama a algunos de sus seguidores a morir por él, pero llama a muchos más a vivir por él y a dar frutos de servicio (ver Romanos 12:1-2).

12:25 Los verdaderos seguidores de Jesús deben tener las prioridades correctas. Si deciden amar su propia vida más que a su Señor, perderán la vida que tanto buscan preservar. Esto no significa que debemos anhelar morir ni ser descuidados o destructivos con la vida que Dios nos ha dado, sino que debemos estar dispuestos a morir si de esa manera Cristo será glorificado. Debemos despojarnos de la tiranía de nuestro egoísmo. Podremos servir a Dios con amor y libertad si abandonamos nuestra búsqueda por la comodidad, la seguridad y el placer. Entregarle a Cristo el control de nuestra vida resulta en vida eterna y alegría genuina.

12:26 Muchos creían que Jesús había venido a llamar únicamente a los judíos, pero cuando dijo: «Todo el que quiera servirme debe seguirme», también les hablaba a los griegos allí presentes. Jesús recibe a quienes lo buscan de corazón; su mensaje es para todos. No permita que las diferencias sociales o raciales le impidan proclamar la Buena Noticia; ¡compártala con todos!

12:27 Jesús sabía que sería crucificado y como humano sentía temor. Sabía que tendría que cargar los pecados del mundo y que eso lo separaría de su Padre. Aunque deseaba librarse de esa muerte horrible, era consciente de que Dios lo había enviado al mundo para tomar nuestro lugar y morir por nuestros pecados. Jesús rechazó sus deseos humanos a fin de obedecer y glorificar a su Padre. Nunca tendremos que enfrentar una tarea tan difícil y abrumadora como la de Jesús, pero al igual que él, debemos obedecer al Padre en todo lo que nos ordene para la gloria de su nombre.

12:31 Satanás, un ángel que se rebeló contra Dios, gobierna este mundo. Es un ser real, no algo simbólico, y continuamente se opone a Dios y a sus seguidores. Satanás tentó a Eva en el jardín del Edén y la persuadió a que pecara; también tentó a Jesús en el desierto, pero no logró hacerlo pecar (Mateo 4:1-11). Debido a la victoria de Cristo en la cruz, las personas pueden liberarse del reino de oscuridad espiritual. Aunque Satanás tiene poder, Jesús es mucho más poderoso. La resurrección de Jesús destruyó el poder mortal de Satanás (Colosenses 1:13-14). Para vencer a Satanás debemos obedecer fielmente a la Palabra de Dios, alejarnos del pecado y recibir el apoyo de otros creyentes.

12:32-34 La multitud no podía creer lo que Jesús estaba diciendo acerca del Mesías. Según ellos, habían agitado las ramas de palmera para un Mesías victorioso que establecería un reino político terrenal que nunca tendría fin. Su entendimiento de ciertos pasajes de las Escrituras era que el Mesías nunca moriría (ver Salmos 89:35-36; 110:4; Isaías 9:7). Sin embargo, también hay otros pasajes que muestran lo contrario (ver Isaías 53:5-9). En realidad, el Mesías primero tenía que sufrir y morir y luego, en un día futuro, establecería su reino eterno. ¿Qué tipo de Mesías o Salvador es el que busca usted? Tenga cuidado con tratar de conformar el Mesías a sus ideales.

12:35-36 Jesús dijo que estaría con ellos físicamente solo por un poco de tiempo y que debían aprovechar su presencia mientras podían. Como una luz que brilla en un lugar oscuro, él les mostraría el camino en que debían andar. Si caminaban en su luz, llegarían a ser «hijos de la luz» y revelarían la verdad a las personas para dirigirlas hacia Dios. La luz de Cristo debe brillar por medio de sus seguidores. ¿Con cuánta intensidad brilla su luz? ¿Pueden los demás ver a Cristo en sus acciones?

12:37-38 Jesús había realizado muchos milagros, pero la mayoría de las personas aún no creían en él. Asimismo, hoy en día hay muchos que no creerán a pesar de todo lo que hace Dios. Si su testimonio de Cristo no parece tener los resultados que usted desea, no se desanime; siga adelante. Su responsabilidad es ser un testigo fiel. Cada cual oyente es responsable por sus propias decisiones.

12:39-41 Los que vivieron en la época de Jesús, al igual que los de la época de Isaías, no creyeron a pesar de lo que vieron (12:37). Como resultado, Dios les endureció el corazón. ¿Dios impidió intencionalmente que esta gente creyera en él? No, simplemente confirmó lo que habían decidido. Después de toda su resistencia a Dios, tenían la mente tan cerrada que ni siquiera trataban de entender el mensaje de Jesús. El corazón de personas como estas está tan endurecido que les resulta casi imposible acercarse a Dios (ver también Éxodo 9:12, Romanos 1:24-28 y 2 Tesalonicenses 2:8-12).

12:42-43 Hubo muchos que creyeron en Jesús pero no lo admitían. Hacer esto no es correcto y Jesús tuvo duras palabras al respecto (ver Mateo 10:32-33). Las personas que no dan la cara por Jesús tienen miedo de ser rechazadas o de que otros se burlen de ellos. Muchos líderes judíos no daban a conocer su fe en Jesús porque no querían ser expulsados de la sinagoga (la fuente de su manutención) ni perder su posición de prestigio en la comunidad. La aprobación de la gente es inconstante y de breve duración. Por eso debemos concentrarnos más en recibir la aprobación eterna de Dios.

12:45 A veces quizás nos preguntemos cómo será Dios. ¿Cómo podemos conocer al Creador si es invisible? Jesús dijo claramente que quienes lo ven a él ven a Dios, porque él es Dios. Si desea saber cómo es Dios, estudie a la persona de Jesucristo y sus enseñanzas.

12:48 El propósito de Jesús en la tierra no era juzgar a las personas, sino mostrarles cómo encontrar la salvación y la vida eterna. Sin embargo, cuando regrese nuevamente, uno de sus propósitos principales será juzgar al mundo y pedir cuentas a todos por la manera en que vivieron. Seremos condenados por las palabras de Cristo que no quisimos aceptar y obedecer. En el día del juicio, quienes aceptaron a Jesús y vivieron de acuerdo a sus enseñanzas resucitarán para la vida eterna (1 Corintios 15:51-57; 1 Tesalonicenses 4:15-18; Apocalipsis 21:1-7). Quienes rechazaron a Jesús y vivieron según su propio criterio enfrentarán el castigo eterno (Apocalipsis 20:11-15). Decida hoy de qué lado estará, porque las consecuencias de su decisión durarán para siempre.

About this Study Bible

Life Bible app icon
Get the Life Bible app Read offline, sync highlights and notes, and study with your library on any device.